miércoles, 1 de febrero de 2017

Top Model Tu revista creativa

¡Guau! ¡No conocía esta mierda! Pensaba que después de Art Attack no había nada, pero que va, hay mucho más, por lo que veo.


Top Model Tu revista creativa se dirige a las niñas a las que les gusta hacer paridas con purpurina y esas cosas. Y a mi, vamos. A mi me encanta hacer paridas con purpurina. Es lo que más me gusta del mundo, podríamos decir.

Sólo cuesta 2,99, que para cómo están las cosas en el mundo editorial está bien, y dentro lleva troquelados y un montón de mierdas que hacen ilusión.


Los dibujos que la ilustran son un poco bananeros pero no llegan a irritar a saco. Irritan un poco, pero a saco no. Un poco, pero no a saco. Igual a la larga acabo irritado de ellos, también te lo digo.

Yo no sé por qué a las niñas se las ve creativas. Yo le doy mil vueltas a una puta niña. ¡Aparta, niña! Que te voy a enseñar cómo se hacen las cosas.


Me siento superdiscriminado, de verdad. ¿Qué pasa, que aquí sólo pueden ser creativas las niñas? Voy a poner una denuncia terrible, el Estado del Bienestar se va a tambalear con mis pesquisas.

Las niñas dicen que se sienten discriminadas por los niños. Bueno, pues yo me siento discriminado por las niñas. ¿Algún problema? Así me gusta.


Las niñas montan numeritos porque no se atreven a enfrentarse cara a cara conmigo en una contienda creativa. Saben de sobra que las aplastaría como los insectos rastreros que son.

Así que montan numeritos, que es lo único que saben hacer las niñas.

Asterix Game Boy

Los juegos de Asterix están muy bien porque se tratan de pegar puñetazos y poco más. ¡Qué sencillo! ¡Qué práctico!


Donald Trump estoy seguro que ha jugado a muchos juegos de Asterix, porque su estilo es práctico, sencillo. Si el problema es que hay goteras arregla el tejado, no pone un cazo debajo.

El cazo está muy bien hasta que llamas a Toni, el que arregla los tejados, pero no puede pasarse uno la vida con un cazo en el salón escuchando plic-plic. Hay que llamar a Toni.


La gente ya sabes cómo es; por no mover un dedo es capaz de llenar la casa de cazos antes de hacer lo que tiene que hacer. Prefiere ir esquivando cazos hasta la nevera y luego esquivarlos de vuelta al salón que ponerse con lo del tejado.

Y también di que hemos armado una sociedad muy complaciente, muy de niños mimados. Aquí a todo el mundo le gusta diseñar en Illustrator pero a nadie le gusta hacer cemento para tapar grietas. Por eso los problemas graves, en general, nadie sabe resolverlos.


Total, que aquí nadie sabe resolver nada. Aquí lo único que se sabe hacer es ir a Primark a comprar ropita. ¿Cómo se hace la ropita que compro en Primark? Ah, yo qué sé. Yo sólo sé comprarla. Y, en el mejor de los casos, diseñarla.

Para hacer la ropita de Primark hay que apretar los dientes y matar a latigazos a unos cuantos trabajadores. Puede que te duela el corazón, pero si cedes a la conciencia tus ciudadanos no podrán comprar ropita en Primark. Y eso sí que no se puede consentir. Son tus ciudadanos o los del vecino. Y tú tienes que luchar por los tuyos.


Así que Donald Trump no está haciendo nada del otro mundo, simplemente está haciendo lo que se ha hecho toda la vida pero a la cara. Lo que pasa es que los niños memos de Primark nunca habían contemplado la crudeza del mundo. Por eso están tan escandalizados.

Pero vamos, lo de Donald Trump es el pan nuestro de cada día. Si no lo sabes es porque eres memo, no es que Donald Trump sea malo. Es que tú eres memo. Ese es el problema. El único.

martes, 31 de enero de 2017

Dragonball 05

Espero que mi primo no me haya extraviado números de esta colección, porque los tenía todos.


Dragonball es la Biblia si no te gusta la Biblia. A mi como sí me gusta la Biblia tengo dos Biblias, la Biblia y Dragonball.

El mensaje de Dragonball y la Biblia es el mismo: no te traiciones a ti mismo y llegarás muy lejos. Mantén el corazón puro y serás el más fuerte de todos. ¿Tan difícil es hacer algo tan sencillo? Parece que sí.


Si todos se tiran por la ventana tú te tiras también, no me vengas con cuentos. Tú no tienes los cojones de mantenerte firme ni de chiripa. Tú si todos roban a una anciana tú no sólo la robas también, sino que encima le pateas la cabeza. ¿Vas a negármelo? Claro que no, no eres capaz.

Eso es porque amas más el mundo de los hombres que el Reino de Dios. O, dicho en lenguaje dragonballiano, eres como Piccolo antes de que Goku le partiera la puta cara.


Entiende, mi querido amigo, que tanto Goku como yo no tenemos interés en los oscuros objetivos que tú persigues. A Goku y a mi nos importa tres cojones conquistar el mundo ya que ya lo tenemos conquistado, consiste en atiborrarnos de ramen con nuestra mujer y nuestros hijos.

Como peleamos sólo por diversión siempre te ganamos, porque divertirte te da una energía muy positiva, muy ganadora. Tú como sirves a tu odio, que es resultado de una visión nublada, no nos aciertas un solo puñetazo.


¿Entiendes al fin cuál es tu punto flaco? Tú peleas para vengarte de algo, sabe Dios de qué. De que abusaron de ti de pequeño, de que te ningunearon, de que nadie te dio el valor que realmente tienes.... Los motivos son diversos, el error es siempre el mismo.

Cuando te des cuenta de la gravedad de tu error llorarás como una niña, que es lo que eres, pero Goku y yo nos reiremos de ti. Porque no hay nada más gracioso que un imbécil de rodillas llorando.

Chase H.Q. Game Boy

De pequeño nunca me gustó Chase H.Q., pero de mayor le he visto la gracia.


Chase H.Q. es un juego de carreras normal pero que al llegar a un punto tienes que chocarte con un coche señalado con una flecha hasta reventarlo porque los que lo conducen son malas personas.

Si lo revientas se para y tú sales del coche y detienes a los maleantes. Es algo muy sencillo pero que da mucha satisfacción.


Si estás pensando en montar una empresa porque te va como el culo y ya te has dado cuenta de que el sistema no va a hacer nada por ti tienes que fijarte en Chase H.Q.

Tienes que ofrecer al mundo algo que garantice una satisfacción sencilla, infantil. Para ello tienes que ponerte en contacto con tu corazón de niño y esperar que él, en su inocencia, te dé la respuesta acertada.


Por ejemplo yo no sé si Glovo cumple esos requisitos. Francamente, yo nunca he pensado que estaría guay que alguien me trajera de El Corte Inglés un paquete de folios. Prefiero calzarme y acercarme yo porque dar un paseo sí da esa satisfacción infantil de la que hablamos. Esperar a que un pobre ciclista te traiga los folios no.

Del mismo modo Tesla tampoco te ofrece una satisfacción infantil, sólo cerebral. Esos coches son demasiado lujosos. Uno se siente que le está echando mucha cara llevando un pedazo coche de esos. ¿Para qué quieres un Tesla pudiendo tener un sencillo y simpático Renault Zoe?


Sin embargo entiendo que hay gente a la que le produce gran satisfacción sentir que es mejor que el vecino aunque no lo sea.

Aprovecharse de esas personas tan necias sí da una satisfacción infantil. Así que en ese sentido Tesla mola, pero no creo que la hayan fundado con ese espíritu. Me temo que los fundadores de Tesla creen que son revolucionarios cuando no es así.

Hitman Blood Money

Blood Money qué es, dinero ensangrentado ¿no? Dinero manchado de sangre. Dinero que has tenido que derramar sangre para ganarlo.


Hombre, si hay alguien capaz de ganar ese tipo de dinero ese es Hitman, está claro. Hitman no anda con hostias. Es frío y calculador. Tiene una misión y la cumple, nada personal. Simplemente hace lo que tiene que hacer.

El arma que más me gusta de Hitman es el alambre de estrangular. Podrías estrangular con las manos, sí, pero el alambre es más fino. Da un toque de calidad, de profesionalidad.


LinkedIn es el sitio menos profesional que conozco. Es bastante más profesional la frutería de debajo de mi casa. Allí son cercanos y no se llevan este rollo como manteniendo las distancias, rollo que dice, sin duda alguna, que tú no eres profesional sino que quieres parecerlo.

Cuando uno es una cosa no se esfuerza por parecerla. Es más, se esfuerza por parecer todo lo contrario, porque lo es tanto que le da pudor que la gente se admire y todo eso.


Sí, hablo por mi, evidentemente. De quién voy a hablar, ¿de ti, torcuato? Si eres un inútil.

Sin embargo LinkedIn es la red social que más me gusta con mucha diferencia. Aquí nadie va de guay, o sí, pero lo hace todo el mundo tan mal que no te enfureces sino que te derrites de ternura. Es como ir a una peluquería de señoras. Una cosa encantadora, que te alegra el día, que te descojonas por dentro sin que se den cuenta. Las señoras.


Yo, como soy tan guay, la gente que es un poco guay pero no mucho me enfurece, porque me parece pedante, me parece que se las da cuando no tiene motivos. Sin embargo alguien completamente no guay me encanta, porque es alguien sencillo, sin pretensiones, alguien abrazable, besable.

La gente sólo un poco guay quiere rodearse de gente guay, para serlo más, dando la prueba definitiva de que es poco guay. La prueba definitiva de que yo soy el más guay del Universo es que adoro LinkedIn. ¿Ahora lo entendéis todo?