lunes, 7 de agosto de 2017

El Espot Publicitario – Las Metamorfosis del Deseo

¡“Las Metamorfosis del Deseo”! ¡Wow! Cuánta pornografía para vender unas galletas.


El spot publicitario (yo voy a usar la versión anglófila de la palabra) para mi gusto ha de quedarse como un formato premium, como lo eran antes los anuncios del cine antes de las películas. Hoy en día es un formato inflexible y carísimo, como el jamón. Por tanto, como el jamón, pienso que ha de dejarse para las ocasiones especiales.

La salvación de la publicidad en televisión es reconocerla como lo que es, la estrella de la publicidad. Así nos quitaremos de derrochar gritones de euros en asuntos meramente tácticos y podremos reservarnos para cuando sea necesario el arsenal completo, la sinfonía última.


Los “nuevos formatos”, para mi gusto, están glorificados y cuando se glorifica algo se le coge mucho miedo. Mi pobre madre casi se pone a llorar cuando tiene que reconocer que no sabe lo que es Twitter cuando yo creo que tiene suerte de no saberlo. ¿Veis lo que hacéis con la gente con vuestros numeritos de niño nerd?

Twitter, Facebook y Snapchat no son nada más revolucionario que Antena 3, Telecinco y los canales autonómicos. ¿De verdad hay que estudiar un master de Snapchat? ¿Me lo estás diciendo en serio? Snapchat es un juguete para que las niñas se pongan orejas de conejita. No tiene más trascendencia ni la tendrá nunca. ¿Vas a estudiar un master para algo igual de puntero que el Conecta 4 de MB?


No tengo ni idea de cómo “conectar con los consumidores” hoy en día. Hacer anuncios en tele es caro. Los anuncios de Twitter son una castaña y como que no pegan, no acaban de encajar. Toda la publicidad en Internet parece que no encaja, porque la naturaleza de Internet es anárquica, de millones de nodos conectados. Dudo mucho que tus anuncios puedan competir con los memes de 4Chan.

A la publicidad le pasa lo mismo que a los caballos, que como ahora hay bicicletas ya nadie va en caballo. Así que los caballos quedan para tardes de pseudolujo, en las que llevas a tu novia a dar un paseo en carruaje o algo así. Es una noticia buena y mala.


Es buena porque ahora el spot está revalorizado. Como se hacen pocos los que se hagan habrán de ser de notable alto mínimo. La mala es que habrá menos pastel para todos y los que hagan spots de batalla tendrán que irse de community manager o algo así. Ah, que es tu caso. Lo que te digo, ¿ves?

Dar a conocer tu producto al público depende de lo que siempre ha dependido: de lo bien que se te dé. Así que déjate de estudiar masters, hombre, y mira a ver qué rascas por ahí. ¡Espabila!  

Ben & Jerry´s Speculoos? Specu-Love. Cookie Core

Dios mío, vaya nombre. Parece el título de una película de claymation inglesa.


Descubrir nuevos sabores de helados es una actividad constructiva sin daños colaterales, o sea, justo lo que el mundo necesita. También te digo que el sabor de esta variedad no es tan bueno como su nombre, tenía que haber comprado el de chocolate con brownie, como mandan los cánones. Pero descubrir otra faceta de Ben & Jerry´s ha hecho que merezca la pena.

Descubrir nuevas facetas de cosas es algo que va a estar muy en el candelero en los próximos tiempos. Temo que veremos que el que parecía listo no lo era tanto y el que parecía fuerte tampoco. Por eso te aconsejo, amante lector, que empieces a trabajar en esa faceta de ti que todavía nadie ha visto porque a partir de ahora la van a ver.


Esto es un arma de doble filo, naturalmente. No sólo se va a ver que el que parecía mucho es poco, sino que también se verá que el que parecía poco es mucho. Esta es una gran noticia para todos aquellos muchachos talentosos que no encajaban en el establishment porque por fin van a ver reconocidas sus capacidades. No te preocupes que yo me encargo de eso.

Que alguien se empeñe en parecer grande no hace que lo sea, lo mismo que alguien empeñado en parecer pequeño no lo conseguirá. Todo se verá claro como la luz del día y nos podremos dejar de preocupar de desenmascarar alimañas porque ese es un trabajo de profesores de primaria. Aquí ya estamos en la universidad, querido alumno.


Como en la universidad si no quieres estar en clase no tienes por qué estar puedes irte al césped a jugar al hacky, actividad mucho más en línea con tu clase. Así los inteligentes podremos aprovechar las ventajas de la educación pública mientras que tú podrás mejorar tu coordinación, actividad, insisto, mucho más en línea con tus verdaderas capacidades.

Nadie te va a juzgar porque nadie tenemos nada en contra de que seas un titiritero y poco más. A los inteligentes los titiriteros nos parecen fabulosos mientras no pierdan la cabeza y se intenten hacer profesores de alto grado. Sin embargo en su puesto son individuos valiosísimos para que los demás queden satisfechos de esparcimiento.


En resumidas cuentas, los tiempos que comienzan sólo ofrecen ventajas. Cada uno tendrá su sitio natural y todo funcionará como debe ser. Reconoce que eso de fingir que eres un tío importante sólo te da dolores de cabeza. Tienes que estar constantemente sosteniendo una farsa que no se sostiene. En realidad esto es una bendición para ti también y lo sabes de sobra.

¡Qué descanso poder ser un titiritero sin morirse de vergüenza! ¿Verdad? Si ya lo sabemos todos de siempre, hombre. El único que tiene problemas con eso eres tú.

domingo, 6 de agosto de 2017

Gran Ahorro +Producto -Precio – Hipercor – El Corte Inglés

Cuando bajas a comprar chucherías no hay nada mejor que un poco de sana lectura hasta que llegas a la tienda. Gracias a los folletos publicitarios el aburrimiento de caminar y ya está queda reducido al mínimo de analógica manera.


Ya sé que puedes mirar Instagram, pero eso se me hace como muy mainstream. ¡Ya ves! ¿Quién iba a decir que los ordenadores iban a llegar a ser tan obscenamente mainstream? Cuando compré mi Spectrum +3 era un friki. Ahora soy un friki porque el smartphone me da dolor de cabeza. Ya ves qué cosas.

Parece ser que estoy destinado a marcar la pauta. No, no es ganas de llevar la contraria, contrary to popular belief. Es que cuando tú empiezas a entender algo yo la lo he entendido hace mucho y voy por el siguiente capítulo. Además, sé antes que tú en las trampas que vas a caer porque yo caí antes en ellas.


Cuando empezó “lo hipster” y “lo millennial” yo me bajé del carro antes siquiera de que empezase a andar. ¿Por qué?, te preguntarás. Porque cuando tú eras metrosexual yo ya era hipster. Y mientras tú te perfumabas de Fahrenheit o Hugo (según si salías de noche o de día) yo estaba flipando con las posibilidades de una mente desatada.

Las posibilidades de una mente desatada eran estupendas porque los descubrimientos aparecían por doquier, pero se detectó a medio camino la posibilidad de que algún espabilado usase esos “superpoderes” para “ganar la partida”. Fue en ese punto cuando lo hipster se tornó peligroso.


La gente que nos hacemos hipsters solemos haber tenido problemas con los bullys y desde pequeños les juramos venganza. Nos pasamos la vida pensando estratagemas para que paguen sus afrentas. Lo hipster fue una bendición para todos los niños marginados porque parecía un arma suficientemente potente como para eliminar al enemigo de una vez por todas.

O eso es lo que pensaron los niños más jodidos del patio de la escuela, claro. Yo, bueno, tampoco he tenido tantos problemas después de todo y como tengo así el carácter pacífico tiendo al perdón temprano. Pero los más dañados no se lo pensaron dos veces: abrazaron “lo hipster” como el Santo Grial. ¡Qué terrible error!


Como tengo debilidad por lo cristiano sé de buena tinta que el verdadero Grial es una copa humilde, no una copa suntuosa. La copa suntuosa la elige el que su dolor le nubla la vista hasta el punto de ver sólo venganza. Y esta fue mi gran revelación cuando “lo hipster” estaba a punto de alumbrarse: ese camino sólo llevaba a un choque frontal de trenes terrible.

Por eso me bajé del vagón a trompicones e intenté llevar conmigo a todo el que pude. Lamentablemente estaban demasiado confundidos por las promesas de victoria y siguieron adelante. Y yo como ya me había dado cuenta del verdadero problema central de las cosas me ahorré la colisión. ¿Lo veis? Juan es infinito, Juan es eterno. Juan siempre tiene razón.  

La Búsqueda 2 – El Diario Secreto

El sello Disney me permite comprar películas que de entrada mñé pero que si llevan el sello Disney han de estar bien. Disney es garantía de entretenimiento y buenas sensaciones.


Por la portada diría que va de arqueología, una cosa que mñé también pero que tampoco es del oeste. Las películas del oeste son las que menos me gustan de todas. No entiendo el rollo de ir pegándose tiros por el oeste sobre todo cuando esa gente tiene tantas cosas que hacer mejores que pegarse tiros entre ellos.

Los pueblos de las películas del oeste siempre son un desastre, hay más bandidos que familias normales y a la gente eso le parece el pan nuestro de cada día sin rechistar. Que cada dos días haya un tiroteo es como que cada dos días sople el cierzo, algo que se asume y no hay más debate.


A mi esas cosas me parecen como imposibles, como propias de la prehistoria. No sé qué bicho le tiene que picar a alguien para que decida pillarse un revolver, un caballo e ir matando gente por la vida. Además de las desventajas evidentes como plan me parece aburridísimo y encima peligroso. Lo mismo uno de esos que quieres matar te mata a ti y ya ves a dónde te ha llevado todo tu numerito.

Qué duda cabe que es mejor dedicarse a la jardinería o a la alfarería. En jardinería y alfarería tus instintos se expresan de constructiva manera y le alegras la vida a la gente. Siendo pistolero lo único que puedes hacer para alegrarle la vida a la gente es matar al malo, y aún así eso, al final, te pone triste. Por muy malo que sea alguien cuando le ves yacer en el suelo te da pena.


Si te dedicas a la jardinería muy mal lo tienes que hacer para entristecer a la gente. Por muy aberrante que sea tu idea de lo que debe ser un macizo de petunias no te puede quedar tan mal. Las petunias son petunias y con que las plantes en el suelo casi seguro que te va a salir algo bonito. Así que las ventajas de la jardinería frente al tiro al blanco quedan demostradas con suficiente claridad.

Quizás como argumento para una película la jardinería se quede pobre. Es posible. Pero es que tengo la cabeza de disparos que me va a dar un tabardillo. Prefiero hora y media de petunias que de balas silbantes. Pero tales niveles de minimalismo quizás todavía sean excesivos para la industria. Poco a poco, supongo...


¿Estamos preparados para un movimiento slow pero de verdad, no de boquilla? Yo sí, te lo digo. Estoy de fast forward hasta la coronilla. Si ves una película en fast forward no te enteras de nada y encima no tiene sonido, así que ya me dirás cómo se sabe ahí quién es el malo y quién el bueno. Así que si pudiéramos ir bajando la velocidad de reproducción a play por lo menos yo encantado.

En play ya te enteras de las cosas. Te das cuenta de que el asesino era el mayordomo aunque el tío parece que no ha matado una mosca en su vida. Quizás veas menos películas pero las que veas las entenderás. Mucho es.

sábado, 5 de agosto de 2017

Carte d´Or – Gelateria – Stracciatella

Tener gustos caros es una cualidad que tiene un añadido que acabo de descubrir, verbigracia: cuando bajas al mundo de las clases populares, repugnantes, ves que tienen versiones de lo caro pero baratas.


Acostumbrado al Ben & Jerry´s o, si no queda más remedio, Häagen Dazs, recurrir a la Carte d´Or de Frigo es un viaje chupiguay lleno de mequetrefez de señoritinga. Uno se siente como una pija de Santander descubriendo cómo se hace el pan.

Al igual que una pija de Santander siente constantemente, yo ahora estoy sintiendo que estoy engordando. Cuando digiera mi ingesta de helado la sensación desaparecerá, pero la pija seguirá con ella. Así que supongo que en ese sentido la pija me gana.


Engordar es una cosa muy chula y en eso coincido con la pija. Uno se siente repugnante, satisfecho, sin pensar en las consecuencias de los actos. Esta sensación de lúbrica maldad es lo que se debe sentir en las orgías, por eso los romanos hacían tantas, imagino.

El equilibrio entre bien y mal es un tema que debería estar en los titulares de todos los periódicos por su crucial importancia. En conciencia no siento que esté haciendo nada de malo metiéndome tres cuartos de tarrina de vez en cuando, siento que es un capricho que sienta bien a la totalidad. Los caprichos nos ponen contentos y si estamos contentos todo funciona mejor.


Sin embargo si me comiese cada día más tarrinas sin importarme engordar como una morsa y teniendo a mi familia esclavizada para comprarme helados sí estaría haciendo algo malo. Primero a mi no me sentaría muy bien estar megagordo (aunque fantaseo con la idea) y a mi familia tampoco le sentaría bien estar esclavizada por un niño caprichoso.

Por tanto este tipo de equilibrio del que hablamos es el que necesita un poco el mundo ahora mismo. Ni ser un loco derrochador ni ser un esenio memo. Una cosa ni pa ti ni pa mi. Una cosa que funcione, que me permita estar contento y por tanto que todo funcione como la seda. Si yo estoy contento todo funciona como la seda.


Si yo estoy contento mando igual de bien pero no me duele la cabeza, por lo que mis órdenes serán más claras para tus oídos y saldrás ganando. La comprensión de la esencia de la cuestión será más perfecta y los daños emocionales en tus sentimientos (cosa muy molesta, te reconozco) quedarán reducidos al mínimo. Por lo tanto mi satisfacción es la de la generalidad.

Así argumentado resulta evidente que yo tengo que estar bien alimentado. Podrías verlo sin que yo te lo explicase, mejorando tu posición como empleado, pero como a ese nivel de malabarismo no llegas me haces levantarme de mi sillón. Shame on you.