miércoles, 21 de junio de 2017

Dragon Ball Z – Especiales TV

Dragon Ball te pone contento. Es así. Tiene ese je ne sais quoi que funciona sí o sí. Siempre y cuando lo haga Toriyama, claro. Si no lo hace él no funciona. Dragon Ball GT es la prueba.


De pequeño nunca pensé que una persona pudiera ser tan importante. La gente se llena la boca diciendo cosas como “nadie es imprescindible” pero es mentira. ¡Pues claro que hay gente imprescindible! Akira Toriyama es uno. Francisco Ibáñez es otro. ¿Qué soberbia es esa de intentar ponernos a todos bajo el mismo rasero?

Naturalmente que Toriyama ha de tener un trato especial, ya que sin él no hay Dragon Ball. Steve Jobs también ha de tener un trato especial, ya que sin él no hay Apple. Apple no ha inventado nada desde que murió Steve Jobs. Sin Steve Jobs Apple sólo se mueve por la inercia del genio de Steve.


Yo entiendo que esto se lo dices a la gente y le jode. Pero es que me temo que la gente está muy malcriada. ¿Pero cómo puede un robaperas pedir el mismo trato que se le da a Steve Jobs? ¿A ese pobre chico no le enseñó su papá a respetar a los que saben? Pues debe ser que no, porque el chaval tiene unos humos que ni una locomotora.

Hoy en día la gente no es que exija 15 minutos de fama, es que exige 15 discos de platino sin grabar una sola canción. ¿Por qué? Hombre, ¿pues no me ves? No hago nada porque no quiero, pero en cuanto me ponga... ¡El nuevo Prince! Parece como de broma pero conozco más gente así que gente normal.


Lamentablemente las cosas no son así ni por asomo. En la teoría todo parece muy fácil. Pero en cuanto te mueves empiezan a pasar cosas: portazos en la cara, críticas despiadadas, desprecios porque sí... ¡Qué te voy a contar! Tengo el corazón como un avispero, de lo simpáticos que sois.

Luego encima te pones y no eres tan bueno como pensabas. O por lo menos no lo parece. Tu plan genial luce como un garabato cuando lo enseñas por ahí. ¡Hala! Otro golpe de martillo en la aurícula. Y así 365 días al año.


Así que, hombre, un poco de respeto por Steve Jobs, si ves que tal. Que tú estás poniendo el cazo y chupa penes que te chupa penes y al Steve Jobs le hicieron pasar las de Caín hasta que le dejaron diseñar un iMac de colores. Que las cosas no son tan fáciles, Superman.

Pues no macho, esto es jodidísimo. Pero la otra opción es poner el cazo y chupar penes. Así que como soy muy machote no me queda más remedio que tirar.

martes, 20 de junio de 2017

Peepshow #3

Hablemos de un tebeo perteneciente al género confesional. A mi es el género que más me gusta, pero no es lo mismo leer a Robert Crumb o a Peter Bagge que a Joe Matt. Perdona, Joe. Está guay pero no tiene ese punto extra que lo haría sobresaliente.


Ante esta crítica (de ser crítica) Joe podría ponerse como loco. Igual el insensato se ponía a trabajar como un desposeído para hacerlo tan bien como Robert Crumb o Peter Bagge. Y no. Joe Matt, en el mejor de los casos, lo podrá hacer tan bien o tan mal como Joe Matt. Pero ni más ni menos.

Tendemos a pensar que si nos esforzamos podremos llegar dónde queramos, pero no es cierto. Podremos llegar hasta donde demos. Yo no me esfuerzo nada. Juan llegará donde Juan tenga que llegar, ni más lejos ni más cerca. Hago lo que me sale de natural: trabajo cuando me lo pide el cuerpo y descanso basándome en el mismo principio. La diferencia es que a mi trabajar me resulta fácil.


Puedes hacer trampas e intentar abarcar más de lo que puedes, vicio muy contemporáneo. Pero te va a dar igual: la sostenibilidad implica alejarse de picos y valles. Los tiempos exigen un ritmo mediano, porque los booms y los cracks ya hemos visto dónde llevan. Busca tu ritmo y cíñete a él.

¿Crees que yo no podría poner el coche a 260? ¡Y a 320! ¿Con quién te crees que estás hablando? Pero en tal caso igual me ponen una multa que me ventilan los diez puntos del carné de un plumazo. Sin embargo el que suscribe conserva todos sus puntos.


A veces me aburro y trabajo en exceso, pero es que me aburro. Hay gente para la que el trabajo es una carga, para mi es un show. ¿Entiendes por qué necesitamos la renta básica? Para que el que no trabaje por naturaleza no tenga que hacerlo. Se queda en casa y no molesta. ¡Qué bello Parnaso!

¿Imaginas un mundo trabajando sólo con gente competente? A mi ya me cuesta. He tratado con tanto tuercebotas que lo que debería ser normal parece una entelequia. Y sin embargo aquí estoy, sin cejar en mi empeño de hacer las cosas por lo menos un poquito bien. ¡Si el tuercebotas de turno me deja!


Buscar un ambiente adecuado para el desarrollo es casi el 90% del trabajo. Si consigues eso el resto sale rodado porque no hay escollos. Pero claro, montar una estructura excelente es un trabajo muy pesado. Normal que no lo encares.

Te buscas un amiguete, montáis un chiringo, os peleáis, te encuentras con otro, montáis otro chiringo, te peleas otra vez... ¡Vamos, lo mismo que haces con tus novios! Qué mala generación hemos criado. Si es culpa nuestra.

Stormwatch – Cambiar o Morir

Stormwatch es el grupo de superhéroes precursor de The Authority, un grupo que me encanta; dicen que ellos son los mejores por lo que no necesitan permiso de nadie para proteger a la humanidad, ni siquiera de esta. Esa me parece una actitud superheroica, desde luego.


El tebeo se llama Cambiar o Morir, mantra que podría firmar cualquier gurú de empresa a la voz de ya. No hay un solo gurú que te diga “no toques nada, así vamos bien de momento”. No. Todo gurú te dice que todo lo que haces está mal, que lo tienes que cambiar todo, de arriba a abajo, de raíz.

Yo soy bastante prudente, aunque te pueda parecer lo contrario. No disparo si no veo el gol. Lo que pasa es que lo veo más claramente que los demás, pero si no lo veo sigo tocando. Por eso a mi ese rollo de llegar a la empresa de un señor y decirle que todo lo que hace está mal se me antoja soberbio.


Las cosas suelen estar como están por algo. Mucha gente me pide consejo sobre cosas y yo me hago el esquivo. No se dan cuenta de que si me callo es porque veo que si implemento mis ideas tendría que hacer mío el proyecto. En el único sitio donde tengo autoridad moral para hacer 100% lo que yo diga es en lo mío. En lo de los demás no puedo llegar en plan apisonadora por respeto.

Puede que este señor haga las cosas así porque no las sabe hacer de otra manera. Y porque yo le eche la bronca no las va a aprender a hacer. Lo mejor que puedo hacer por él es entender sus motivos y, sobre esa base, hacer ciertas modificaciones sutiles para que llegue él mismo a la conclusión de que lo está haciendo mal, no porque se lo diga yo directamente.


Cada uno tiene sus tiempos. Lo que yo sé sobre las cosas es porque tengo tiempos muy ágiles, pero no puedo exigirle a un niño de básica que me sepa hacer integrales, aunque haciendo integrales es cómo salvaría su negocio. Tengo que tener paciencia porque el chico sabe restar y da gracias al Señor porque sepa hacer algo más que sumar.

Con mi método, naturalmente, uno no se convierte en una estrella de la noche a la mañana. En el mejor de los casos puedo ayudar a alguien a que no le vaya tan mal. Pero es que convertirse en una estrella a costa de dejar en evidencia a un pobre diablo es mala cosa, ¿no os parece? Como superpoco de estrella en realidad.


El recto camino es largo, por eso es el bueno. Pegar el pelotazo lo puede hacer cualquiera. Pero pegar el pelotazo es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Para qué quieres que tus amigos flipen hoy contigo si mañana se van a reír de ti? Se reirán el doble, porque antes has ido de guay. Ese es el bochornus maximus.

¡No, querido! Te equivocas si vas en plan Sandokan. Hoy hay demasiados Sandokanes. De hecho, no hay más que Sandokanes. Haz lo que puedas respetando a los demás. Ya, ya sé que así poco vas a hacer, pero ¿hay otra opción mejor? El bochornus maximus. Ya me dirás tú qué opción es esa.

Jack Staff – Soldados

Otro tebeo de esos que forman parte de mi tebeoteca por casualidad. Yo creo que ni lo he abierto. Es de la editorial Recerca, una de esas editoriales indies que traen lo que nadie más compra.


Imagino que será una historia de soldados. ¿No? Pues menudo puto coñazo. Normal que ni lo haya abierto. Es que no inspira nada.

¡Ah, inspirar! Ese don al alcance de muy pocos. Te tocan aquí y ¡plof! tu mente se despeja de tinieblas. El negocio del futuro será inspirar, porque el trabajo de los neoliberales a partir de ahora lo van a hacer las máquinas. Ya me contarás para qué quieres un neoliberal en la familia. A partir de ahora tener un neoliberal como retoño será una vergüenza grave, motivo de exclusión social.


Los neoliberales básicamente saben trincar. Ese es su superpoder. Sin embargo a partir de ahora trincar no servirá para nada. Todas las transacciones serán electrónicas, por lo que trincar será imposible. Todas las calles estarán videovigiladas, por lo que no se podrá robar. Mira por dónde el sueño Illuminati va a ser la salvación millennial.

En este ambiente es imposible que un neoliberal pueda sobrevivir. Será un ambiente hostil para el neoliberal. Será la dictadura de la paz, donde el neoliberalismo estará prohibido para mantener el ecosistema próspero. En el aire habrá polvo rojo, inocuo para los humanos pero mortal para los lagartos de V.


Por tanto a la hora de procrear también cambiarás tus hábitos; como no querrás tener un neoliberal porque menuda carga buscarás genes millennials en Tinder. Así, poco a poco, el gen neoliberal será propio de rateros y gente de mal vivir mientras que el Gen-X campará a sus anchas por la sociedad. ¿Tienes genes neoliberales? Las chicas van a pasar de ti.

Es la superviviencia del más apto. Lo que pasa es que cuando las reglas cambian el más apto también. Si las reglas son trinca todo lo que puedas el más apto es el neoliberal. Pero si las reglas son construye y salva este bello mundo que se nos ha brindado verbigracia el neoliberal no es que no sea apto, es que como mucho es abono.


Como buen santo soy muy amante de la escatología, así que veré qué puedo hacer con los neoliberales estos. Imagino que los reciclaré en bellos recuerdos de aquellos diez años en los que el mundo se volvió loco. No sé, adornos. Pendientes de huesos de neoliberal. Cosas así.

Si eres amante del coleccionismo te recomiendo que atesores imaginería neoliberal. En el futuro puede que valga una fortuna.

lunes, 19 de junio de 2017

Blanco Humano – Zonas de Choque

Cuando los tebeos molaban me pillaba algunos que no sabía si me iban a gustar o no para experimentar, para ver si descubría algo guay sin querer. Este tebeo pertenece a esa categoría.


Experimentar es guay y chungo a la vez. Es guay cuando descubres algo fantástico fiándote únicamente de tu olfato. Es chungo cuando lo que podía aparentar ser un diamante al final sólo es bisutería. ¡Menudo chasco! Esos chascos a mi me dejan doblado. ¿A ti?

Nowadays descubrir diamantes es harto difícil. Todo el mundo sabe hacer ya bisutería, por lo que el olfato en estos tiempos ha de estar más afinado que nunca. Antes la gente no sabía ni siquiera hacer bisutería, así que era más fácil ver el brillo. Ahora como brillar brilla todo tienes que estar muy alerta para fijarte en el brillo de verdad.


Te tengo que reconocer que a mi me han explotado un par de matraces en la cara por hacer experimentos con gaseosa. Estás todo confiado pensando que esta fórmula es lo que parece y ¡plaf! peta la mezcla. ¡Puf! Y ahora a limpiar todo esto.

Supongo que no queda más que esperar a que el ambiente se despeje un poco de toda la polvareda levantada por la Tercera Guerra Mundial. Ahí seremos capaces de distinguir el grano de la paja sin exponernos a quedar amputados de ningún miembro. Por el momento yo te recomendaría quedarte en casa con tu familia, que es lo que se hace en todas las guerras de toda la vida de Dios.


Esta guerra tan bonita que hemos vivido es bonita porque no se han utilizado las armas. Los humanos hemos sido capaces de expresar nuestra violencia recurriendo al engaño en vez de a las pistolas. ¡Bueno! Es un avance. Hay que reconocerlo.

La idea era quedarse con todo el dinero pero no valía matar. Así que lo único que quedaba era engañar. ¿No os parece que los humanos, hasta cuando hacemos el ridículo, inventamos cosas chulas? ¿A cuántos majaderos en busca de tres perras has tenido que aguantar estos años? Probablemente a más de los que tú te crees.


¡Mil majaderos con mil artefactos LED para deslumbrarte! Normal que estés un poco confuso. Para eso se inventaron las luces LED, para confundirte.

Así que, hombre, tranquilo. Que no eres tú, es la guerra invisible. ¡Uuuuuuuuh, la guerra invisible! ¿No te acojonas? ¡Qué machote!