sábado, 5 de agosto de 2017

Apocalipsis Friki

¿De qué sería cada uno capaz si llegase el momento de las condiciones más extremas? Eso es lo que explora Peter Bagge en la muy buena novela gráfica Apocalipsis Friki.


Cada uno quedaría retratado, naturalmente. Este miró por el grupo y este otro miró por sí mismo. Así que cuando vuelva la civilización a estar en pie ya sabremos las cartas que lleva cada uno. Así no cometeremos los errores que nos llevaron a las condiciones más extremas.

Las pruebas de fuego son una cosa como muy incómoda pero a mi generación le han venido bien. Nosotros nacimos en la cima de una civilización en la que no había que hacer nada de especial y echábamos de menos un poco de acción. ¡Bien! Pues nos tocó el gordo, estarás de acuerdo conmigo.


Gracias a que las condiciones eran duras hemos podido descubrir de qué pasta estábamos hechos cada uno. Ya no son necesarias las pelis de Marvel para saber qué clase de superhéroe somos, o si lo somos en realidad. La más exacerbada de las películas de ciencia ficción la hemos vivido en nuestras carnes. Ahora ya da igual que si Green Hornet o que si Supergirl. Ahora tenemos nuestra propia imaginería superheroica, de nuestro puño y letra. Stan Lee ya no es imprescindible.

Si la ficción ya no es necesaria porque el costumbrismo se ha convertido en novela de aventuras ¿qué será de ese género? Yo ahora cuando veo películas no pienso en lo que haría yo si cayese un autobús sobre los inocentes ciudadanos de Gotham, pienso en lo que hice cuando cayó un autobús sobre los inocentes ciudadanos de Gotham. Hay que reconocer que es un paso adelante, ¿no? UPA.


Tiene sentido que una civilización que no permitía explorar nuestro verdadero potencial estaba destinada a derrumbarse. Aquello que nos protegía a la vez nos ahogaba. Es una cosa como muy de psicología de primer curso pero para ser una cuestión tan fácil se le ha dado muchas vueltas. Pues no sé para qué tantas, porque la clave te la acabo de decir yo hace un momentito.

Ya me dirás tú qué le tiene que enseñar Hulk a un autónomo. Pues poca cosa. Yo creo que en un combate entre Hulk y el vendedor de cursos de coach ganaría el vendedor de cursos de coach. Hulk mucho ruido y pocas nueces, y el vendedor de cursos de coach al revés.


Ya me gustaría ver a Hulk poniéndose cada día un traje ni demasiado serio ni demasiado casual para ir a visitar clientes de la más rancia España. Hulk perdería la cabeza a los cuatro o cinco portazos mientras que el vendedor de cursos de coach va por los quinientos portazos. Y el tío sigue, no te creas que para. Hulk habría hecho downgrade en el profesor Bruce Banner y hubiera vuelto a la universidad al calor de una subvención.

Por eso te digo que la cosa, en perspectiva, ha molado bastante. Tengo ganas de que llegue ese momento en el que se mira hacia atrás y uno ve sus conquistas orgulloso. ¡Ay, qué claro se ve todo desde esta colina! Voy a tumbarme.  

viernes, 4 de agosto de 2017

Agárrame esos fantasmas

No recuerdo esta peli bien pero recuerdo que era de las buenas de esas de los 80. Además si das la vuelta a la carátula ves a Michael J. Fox y a unos personajes muy tipo comedia chula de los años 80. Con lo cual concluyo que esta ha sido una buena compra, como muy de esas cosas que hay que tener.


Tras diez años finos podríamos decir que es el momento de agarrar esos fantasmas. Todas esas paranoias aberrantes que han poblado nuestra mente a causa de la ultrapresión estaría bien ir sacándolas al rellano que dentro de un rato pasa el portero a recoger la basura. ¿Qué será real y qué no? Hay una barrera de ideas confusas entre nosotros y la realidad.

Yo he tenido la suerte de no tomar ni una sola decisión basándome en la lógica. Como la lógica en estos tiempos estaba patas arriba hacerle caso era un error de libro. Así que decidí entrenar la intuición por la sencilla razón de que no había mejor momento para hacerlo.


Mi sensación era la de ir eligiendo el camino correcto desde detrás de un torrente de oscuridad. Ver un destello de luz ante nosotros ha sido más difícil que nunca y perdona que lo diga claro si te molesta o algo, pero estoy orgulloso de los logros. Todo decía no pero yo decía que sí. Y lo chulo es que al final resultó que sí, sí.

Si Los Caballeros del Zodiaco alcanzaban su verdadero potencial cuando se despertaba su séptimo sentido yo diría que yo he despertado el octavo o el noveno. No sé cómo sigo en pie. Parezco Seiya después de cada combate, que siempre se quedaba hecho una mierda, un burruño. Pero el tío sacaba fuerzas de su amor por Atenea y tiraba palante. Un verdadero Caballero de Atenea.


Lo curioso es que esto me resultaba más fácil que un “comportamiento normal”, porque un “comportamiento normal” me ha parecido más que nunca completamente anormal. El dolor cerebral de ir contra corriente era una caricia comparado con el de seguirla. Así que si tú la has seguido supongo que tengo que reconocerte mérito, sí.

Por eso estás de suerte. Tú, sí, tú. De alguna manera tengo que desliar la madeja que tengo aquí y una manera muy buena de hacerlo es darte la brasa. Como los psicólogos te pase lo que te pase te preguntan por tu infancia (cuando ya has hablado tanto de ella que ha perdido el sentido) es mejor arreglártelas tú solo. Más que nada por no gastar saliva, que ha habido que ahorrar mucho de todo.


Que no, doctor, si mi único problema es que el mundo se ha vuelto majara. ¿Usted no se ha dado cuenta? ¿Y qué hago yo aquí entonces tumbado? A lo mejor el que debería tumbarse es usted y yo preguntarle por su infancia, que por la cara que tiene tuvo que ser interesante. Pero encima de que usted es tonto pelao el que tengo que aflojar la mosca soy yo. Que no, hombre.

Esta década, realmente, el infierno han sido los demás. Por eso estoy pensando que igual el loco eres tú y me estás volviendo loco a mi. ¿Es eso, verdad? Pero claro, no quieres ir al psicólogo. Te entiendo.

Perfiles – Woody Allen

¿Mola Woody Allen como escritor? Pues sí, pero prefiero Harry Potter. Con Harry Potter imaginas cosas chulas y con Woody sólo levantas una leve sonrisa como diciendo “¡Qué agudo!”.


Ser agudo, que Woody me perdone, me parece una cosa un poco pasada de moda. Hoy todo el mundo es tan agudo que parecen erizos por las dos partes. Para tocarle el punto blando a alguien tienes que hacer esgrima con un florete que se pueda doblar en ángulos de 120º. No hay quien atraviese la coraza que la crisis ha puesto sobre nosotros.

Como yo te voy a quitar esa coraza sí o sí, porque ya me estás cansando, te recomendaría que empezases a cuidar ese cuerpo blando que se halla bajo el ruido. A ver si un día de estos te hago touché y te me pones a llorar. Claro, tu cuerpecito hace tanto que no ve la luz del sol que cualquier roce le irrita.


Pues mala cosa, hombre. Te estás perdiendo lo bueno. Aquí fuera hace sol pero a la vez corre una brisa agradable, o sea, no te tienes que preocupar de nada. Hombre, a lo mejor te tienes que preocupar de que vea que no eres tan guay como me quieres vender, pero es que ante mi nadie es guay. Date cuenta. No es culpa tuya.

Como no es culpa tuya no te tienes que preocupar por nada porque nadie te va a juzgar. Yo igual tengo tentaciones pero disimulo muy bien. Además después de este rollo que te he soltado qué menos que ser un poco cortés. Nobleza obliga.


Como las ganas de juzgar son pasajeras al rato ya estarás retozando como un mandril, que es lo que eres. Y ahí ya aunque te quiera juzgar ya no me oirás. Tendrás los oídos llenos de hierbajos de revolcarte sobre ellos. Y yo me iré a casa a ver la tele, que lo de retozar ya lo tengo muy hecho.

Como ves, mi oferta es perfecta. Ganancias 100 y costes 0. Nadie hoy en día te ofrece un trato mejor que el mío. Además, no soy gilipollas: prefiero empleados retozones porque rinden mucho más. Empezarás a tener ideas que sobrepasen el 1,5/10 habitual e igual hasta un día no me haces bostezar. Tiempo al tiempo.


Si tienes un plan mejor a por él, pero creo que es evidente que no existe un plan mejor. Mis planes son perfectos porque, como te digo, aquí fuera a uno se le ocurren ideas muy buenas y tiene mucho tiempo para perfeccionarlas. Así que si me rindes pleitesía quizás algún día puedas llegar a ser ¡bueno! de mi clase.

Mientras tanto seguiré retorciendo el lenguaje para adaptarme a tu retorcido cerebro. No te preocupes, nobleza obliga, te digo.

X-Men 2 – VHS

Si quieres crear un ambiente acogedor olvida la luz indirecta y los visillos; en cambio vete a un Cash Converters o a Wallapop y hazte con un viejo reproductor VHS. Si consigues una tele de tubo ya perfecto y enchúfale esa cinta que no ves desde niño.


Quizás si le prometes a un ligue “un ambiente acogedor” y le vienes con esto te plante en cero coma, pero casi mejor porque así te deja solo con tus cosas, que es como realmente uno está bien-bien. ¡Qué olvidado tenemos eso de estar bien-bien! Una década de infierno sobre la tierra y ya ni nos acordamos de la high life premium.

Antes de que estallase la crisis con gran estrépito y toneladas de información por Internet grabábamos Friends para poder ver una y otra vez que Ross sólo quería tomarse un descanso y que Rachel no tendría que haberse enfadado tanto por lo de la chica de la tienda de fotocopias.


Cuando acababa Friends poníamos Frasier, que tenía menos de enredo de jóvenes adultos pero nos aleccionaba con cuestiones más profundas aunque llenas de gracia hasta donde alcanzaba la vista. Maris volvía loco al bueno de Niles pero todo se olvidaba con una copita de jerez.

No me digas que el paisaje que te estoy describiendo, como Antonio Machado en Campos de Castilla, no te está poniendo de buen carácter. ¡Se te ha agriado mucho el carácter! Unos cuantos ladrones expoliando las arcas públicas y ya contestas mal. Si te privan del buen humor ganan ellos, me permito recordarte.


Si ya sé que todo mal, pero mira, ahora vamos a poner Seinfeld. ¡Seinfeld sí que sí! ¿Eh? Humor de psicosis de urbe para hacerte sentir mejor porque tú tampoco soportas la comida de los aviones. ¡Jerry Seinfeld tampoco la soporta! Ya no te sientes tan raro.

La vida era así, sencilla. Tener Canal + era a lo máximo a lo que podía aspirar un español y con eso teníamos suficiente. ¿Por qué ahora estás tan amargado si tienes Snapchat, Twitter y de todo? A lo mejor el problema es tuyo, que nunca tienes suficiente.


Yo creo que es eso. Que tus padres te educaron mal y así has salido. Sin embargo los míos me educaron bien y estoy contento. ¿Ves qué importante es la educación? Y tú quieres desmantelarla.

Yo no apruebo tus morros, de verdad. Es más, los condeno. ¡A la cárcel! Como el juez Banks de El Príncipe de Bel-Air.  

jueves, 3 de agosto de 2017

Street Fighter – Assassins´s Fist

Con esta tengo tres películas de Street Fighter en mi haber. En esta parece que la acción se desarrolla alrededor del aprendizaje conjunto de Ryu y Ken y su siguiente rivalidad.


Pues me parece muy bien, ese es el verdadero argumento de Street Fighter. Lo de que M. Bison quiere conquistar el mundo está cogido con alfileres y no acaba de cuajar. El espíritu de Street Fighter es la pelea callejera, con las manos desnudas, no un plan diabólico de ultraconquista.

Para mi gusto Ken en esta peli tiene una cara demasiado agresiva cuando a mi Ken me parece un noble chaval medio de granja, tipo Capitán América, que con que la mujer le haga así tilín en la oreja ya le lía para ser padre. Por otra parte Ryu me parece demasiado japonés. Ya sé que Ryu es japonés pero en Street Fighter parece occidental. Deberían haber cogido un japonés de esos que no tienes claro si son orientales u occidentales. Un mestizo.


Cuando mezclas un blanco con un negro te sale un mulato, que a grandes rasgos parece como superior a sus padres por separado. Los mulatos y las mulatas, no sé, tampoco hay que discutir mucho para ver que son bastante guays. Deberíamos mezclarnos todos con todos para hacer un superhumano de forma natural, no con sueros de supersoldado, como ocurre con el Capitán América.

¿Significa eso que yo me voy a buscar una mujer de otra raza? Pues no sé, lo que sea más cómodo. Lo que cueste menos trabajo. Mi programa genético me impulsa a hacer lo que sea más fácil en cada momento, por eso cuando salgo a dar un paseo voy siempre cuesta abajo, como Homer Simpson.


Hacer lo que cueste menos trabajo es la verdadera modernidad, en oposición frontal al mainstream, que se dedica en cambio a hacer apps para ver el tiempo que hace cuando puedes asomarte a la ventana y verlo. Sí, si es muy curioso que dándole a un botonico te digan si hace sol o llueve, pero pasada la fascinación inicial ves que esas cosas no tienen tanto recorrido como parecía en un principio.

¿Es esta afirmación el presagio de una crisis definitiva, en la que fracasarán los que parecían ser los salvadores de la humanidad? ¡Dalo por hecho! No creo que se vaya a hundir nada porque no queda nada que hundir ya, pero que los Elon Musk de turno se van a ir a la mierda por donde vinieron es casi una apuesta segura. Gurú Juan te aconseja esta jugada.


¿Qué pasará entonces? Pues que nos quedaremos como al principio pero con la lección aprendida de que apretando mucho el acelerador no se soluciona que tengamos pinchada una rueda. Ya sé que esta lección es como muy de tontos pelaos pero si miras al mundo un poco no verás mucho más que tontos pelaos. Así que no sé de qué te extrañas.

¿Te parece una mala perspectiva? A mi me parece cojonuda. A mi el mundo antes de 2007 me parecía estupendo. Así que ahora que han retirado de la circulación a cuatro jetas me va a parecer colosal. No sé, es que te dejas llevar demasiado por cantos de sirena, tío.