miércoles, 15 de noviembre de 2017

Tiny Toon Adventures 2 – Game Boy

Es curioso cómo las canciones de los dibujos animados se quedan grabadas. 20 años después, sin cantarla entre medias, me sé la canción de los Tiny Toon perfectamente.


Estoy utilizando la misma metodología para aprender japonés. Me pongo canciones infantiles y profesores repitiendo frases tipo y dejo que mi cerebro, de fondo, haga todo el trabajo. No pienso estudiar nada nunca nunca más, como los Tiny Toon.

Estudiar es fruto de una interpretación desquiciada de la realidad. Alguien, por alguna razón, pensó que el mundo era un lugar terrorífico para el que había que estar muy preparado en vez de un lugar apacible para disfrutar a grandes sorbos. Escuelas y universidades de todo tipo se sirven de este error para ganar mucho, mucho dinero.


Cuanto más atemorices al incauto más cosas innecesarias podrás venderle. Si le dices “no te preocupes, seguro que lo sacas todo tú solo” no le arrancarás ni una peseta, pero si le dices que el mundo es grande y él pequeño estará pagando como un idiota durante lustros entre lágrimas y temblores.

Asustar a la gente es una cosa muy buena. El miedo te paraliza como la picadura de una serpiente y ahí puedes robarle a la peña mientras les das besitos en la frente. ¡Les vacías los bolsillos en su cara y no pueden hacer nada! Definitivamente el miedo es el mejor invento de la Historia muy por encima de la electricidad o la penicilina.


Como ya imaginaréis, yo era un estudiante modelo, el primero de la clase. En aquellos tiempos, dada la situación socioeconómica, todavía era buena idea estudiar seriamente y sacar buenas notas. Como mis movimientos son resultado, además de muchas otras cosas, del análisis previo del entorno decidí estudiar de firme. Pero las circunstancias han cambiado.

Hoy sólo un imbécil estudia. Hoy alguien inteligente pone en Youtube el tema del que quiere aprender y lo aprende. No hay nada más fácil ni más barato. Los profesores son todos unos ganapanes que están ahí porque si no estarían en el paro, que tú aprendas o no les importa un pimiento.


¿De verdad cuando miras a un profesor, o a un ponente del TED, crees que ese tío sabe más que tú? Yo al menos lo que creo es que debe de estar muy aburrido para subirse ahí a hablar. Es mucho más fácil escribir sin tener nadie delante, que molesta muchísimo. Vamos, que si a ti te gusta hablar en público no te digo nada, pero para mi hablar en público es un trabajo y no un placer.

Ganar el pan con el sudor de tu frente es una cosa muy pasada de moda, muy tipo campo de concentración. Hoy lo que se lleva es ganar el pan con la alegría de tu pirulo, si se me permite la expresión. ¿Ves? Cuando no estudias eres mucho más creativo. Todo son ventajas.

martes, 14 de noviembre de 2017

Dulcesol – Chapelas Pinky

Pensaba que una chapela era una boina, pero los bollitos enrollados sobre sí mismos tipo Phoskitos parece ser que también se llaman así.


Cubrir los bollos de rosa es una cosa que está de moda, Donuts también lo ha hecho. Evidentemente esto lo inventó la Pantera Rosa hace muchísimos años e incluso hay una portada de un disco de Los Sencillos testificándolo.

¿Es importante ser el primero en inventarse algo? ¡Pfffff...! ¡No sé! Cuando eres joven sí, supongo. Cuando eres joven quieres ser el que primero haga esto, el que primero haga lo otro... Cuando eres mayor tus prioridades cambian, además ya has sido el primero en muchas cosas y digamos que esa espina no la tienes clavada.


También te digo que si llevas intentando ser el primero en algo desde tu mocedad y todavía no lo has conseguido, no sé, deberías dejarlo. Seguro que tienes a la gente a tu alrededor desesperada por el mero hecho de que no tienes “esa cosa” que hay que tener. Todos murmuran que este quiere ser esto pero no es capaz, y por eso nos tiene aquí tiranizados.

La gente es muy así, en cuanto se da cuenta de que eres un inútil deja de apoyarte, ya ves. No tienen ningún respeto por las fantasías descabelladas. No son como el buen Sancho, que aunque te tires contra unos molinos de viento sigue a tu lado como un clavo.


Cuando te haces mayor lo que te importa es tu mujer y tu familia, romper todos los récords se queda un poco sin sustancia. Aunque claro, si no has roto ni un puto récord no puedes estar a lo que hay que estar, yo lo entiendo. Estás follando con tu mujer y se te va la cabeza a ese récord que no conseguiste romper.

Mi opinión es que deberías abandonar. Estás haciendo el ridículo y nunca lo vas a conseguir, acéptalo. Tu mujer ya se está enfadando y tu familia se ríe de ti, aunque a la cara hagan como que te apoyan. Eres un tipo corriente, no tienes esa cosa que tanto anhelas. ¿No lo ves?


Si al final ser superguay tampoco es para tanto. De verdad, no tienes por qué envidiarme, te lo digo en serio. ¡Ojalá yo fuera un John Doe como tú! Tendría muchos menos problemas de los que tengo, te lo prometo.

La clave de la vida es aceptar, apreciar y amar lo que uno es. Y tú, macho, deja ya de intentar llegar ahí porque no vas a llegar. Es que es muy patético, perdona que te corte el rollo.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Ben 10 Skateboard

Para promocionar tu franquicia de dibujos animados buena cosa es que des permiso a fabricantes de juguetes para poner tus dibujitos sobre su producto, así todos ganáis. El fabricante de juguetes vende juguetes gracias a tu llamativa iconografía y tú haces que tu marca recorra el mundo sin tenerte que levantar del sofá.


Como siempre, las reglas las marca el sentido común: si el fabricante de juguetes es un chapucero mejor que no te asocies con él, porque entonces todo el mundo asociará tu marca con productos chapuceros.

Asimismo, si eres un respetable fabricante de juguetes no deberías asociarte con la primera franquicia que llame a tu puerta porque nadie quiere que sus juguetes se asocien a unos dibujos animados que no molan.


En el caso que nos ocupa yo creo que el que sale perdiendo es Ben 10 porque este minimonopatín es de baja calidad; cuando sostienes este producto entre tus manos piensas que Ben 10 tenía que estar muy desesperado para ofrecerse de tan burdo modo para poner imagen a este juguete. Sin embargo Ben 10 es una franquicia que yo catalogaría de calidad media-alta.

Las reglas de los negocios cada vez me parecen más sencillas, siendo yo un chico acostumbrado a comprar y no a vender. Básicamente son las reglas de la vida aplicadas a la economía. Si te juntas con un tragaldabas es porque no tenías ninguna opción mejor a mano pero necesitabas asociarte con alguien. La asociación terminará en cuanto tú tengas envergadura suficiente como para asociarte con alguien de más categoría.


Cuando encuentres un socio de categoría similar a la tuya todo irá mucho mejor porque ambos creceréis, dejando de lado una relación parasitaria en la que uno pierde para que el otro gane. Con que tengas un par de relaciones románticas en tu haber ya sabrás de qué estoy hablando.

Por ejemplo Apple es esa chica intocable, tan guapa que nadie está a su altura. Apple no necesita asociarse con nadie porque se basta sola para triunfar. Google sería una muy lista pero no tan guapa, por lo que tendrá que besar unos cuantos sapos si quiere comerse algo. Por eso Apple tiene iOS y Google, Android.


La clave en la vida y por tanto en los negocios (imagino) es saber quién eres con el mayor detalle posible. Si eres una zopenca normalita que va de Beyoncé lo que eres en realidad es una maruja de extrarradio. Sin embargo si eres Beyoncé pero vas de Betty, La Fea, serás ese sapo que cuando alguien tenga el buen corazón suficiente como para besarte te convertirás en un príncipe.

Mis lecciones, tan sencillas y gratuitas, están poniendo en jaque a escuelas de negocios tan importantes como ESADE ó ESIC. Sin embargo Juan, magnífico, no se echa flores, ya que Juan es magnífico.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Ikea – Llena tu salón de momentos

Ikea no te propone que compres muebles, propone que compres momentos. Comprar muebles es muy prosaico y está al alcance de cualquiera que vaya a un mercadillo cutre y salchichero. Sin embargo si compras momentos, no sé, como que te sientes superior a la persona media. ¿No te parece?


Una técnica de marketing muy de toda la vida es venderte una sensación en vez de un producto. En realidad es una tontería y una cosa como muy de los años 90, pero los 90 están de moda e Ikea ha querido rascar su cuota de rollo retro. Vamos, espero que sea eso.

Si te dicen “Llena tu salón de muebles”, no sé, como que es un poco agresivo. A mi me gusta mas, pero estamos hablando del lenguaje que le llega a la masa. Pero diciendo “momentos” en vez de “muebles” estás hablando de muebles y de muchas otras cosas que quizás consigas gracias a los muebles. ¿Entiendes, amigo?


Con unos muebles bonitos quizás venga alguien a visitarte y te dé conversación. Eso es un momento, ¿no? Gracias a los muebles de Ikea alguien te está dando conversación. Y a ti te importa más la conversación que los muebles porque al final el problema es que en la época de las redes sociales todos estamos muy solos, la clásica ironía ultrarrepetida hasta la saciedad.

A mi me pasa al revés, para variar. Cuando tú vas yo vengo, ¿has visto? Gracias a las redes sociales podemos psicoanalizar a nuestros amigos y descubrir partes de ellos que en el día a día no te enseñan. El lenguaje cifrado que se vislumbra en las redes sociales es parecido al lenguaje de los abanicos, con el que las damas victorianas se las apañaban para follar. Digo esto pero en realidad quiero decir lo otro y como tú estás en mi rollo me pillas: ¿follas?


A las redes sociales les pasa lo mismo que a Internet, que fueron creadas para compartir conocimiento pero al final se comparte mamoneo. Los científicos crean cosas muy elevadas y las clases ralas utilizan un acelerador de positrones para abrir un botellín.

Yo ya me echo al monte, todo lo que hago parte de la idea de que a los diez minutos va a venir un tuercebotas y lo va a manosear. ¿Para qué seguir intentando crear lo infinitamente puro cuando la realidad es que estamos rodeados de sátiros? Esta es una miopía muy millennial, muy de chico poco versado en las lides del más despreciable fango.


¡Pobre Steve Jobs! Todas las marujas tienen un iPhone. Ya sé que él “quería acercar la informática al gran público”, pero eso es mentira. Steve Jobs quería crear un ordenador como él. ¿Qué si no? Todos creamos cosas iguales que nosotros porque no podemos hacer otra cosa. Si luego una maruja manosea tu creación preciosa ahí ya no se puede hacer nada.

¿No entiendes por fin que ese temor a Dios está infundado porque Dios ha de ser semejante a ti? Sí, te he liado con lo del catálogo de Ikea para llegar a esto. Ya ves.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Jumpers de maíz

No todo va a ser modernidad galopante; también hay que dejar sitio para los productos sencillos, de la tierra, como estos Jumpers de maíz. Además de ser de maíz llevan mantequilla y son básicamente gusanitos con forma de estrella.


Jumpers destaca por su gran tamaño y por su diseño como de cómic antiguo, cuando todavía no eran novelas gráficas. El regalo que incluye Jumpers es un emoticono que no es una pegatina, como uno podría suponer, sino todo un llavero de baja calidad para que portes las llaves hasta que los lectores de huellas digitales se impongan sobre todas las cosas.

Jumpers tiene una cualidad estupenda, que es que cuanto más comes mejor saben. Cuanto más ahondas en la bolsa más “sustancia” tienen los Jumpers y más rico te sabe todo. Puede parecer una cualidad secundaria pero hoy que todo se imprime en 3D a mi me parece muy remarcable.


¿Estás preparado, oh lector, para que los millennials te inunden con su mercadería fluorescente? Has dicho que sí demasiado deprisa, piénsatelo otra vez. Puede que los millennials no sean paletos que se relacionan contigo a garrotazos, pero son bastante insoportables. Son la primera generación que desarrolla la creatividad en masa, y si sabes algo de estos temas sabrás que no hay nada más irritante que un niño que empieza a desarrollar sus cualidades creativas.

Te espera una generación de chavalines a los que no les puedes decir nada; como, aunque tienen el músculo creativo, no lo tienen desarrollado no pueden aguantar ni la más leve crítica. Son como el cigoto del hombre del mañana, por su cualidad cigótica hasta el vuelo de una mosca les daña.


Si piensas tener un millennial espero que estés preparado porque sus necesidades de crianza serán muy especialitas. Tendrá talento pero no mucho, algo que no conseguirá superar hasta los 50 años mínimo. O sea, que tienes que animarle pero no darle grandes expectativas porque luego la hostia se la come él. Y los que tenga alrededor y tengan que aguantarle, claro.

¿Pensabas, oh lector, que el creativo camino se anda en diez días? En diez días se aprende la primera lección pero luego queda una carretera inmensa, tan larga y ancha que ya me está entrando pereza. Consigue primero que dos millennials sepan trabajar de forma madura, sin recurrir a la autoridad piramidal, y luego seguimos andando. No te flipes.


Esta es la primera generación del futuro, que como todos sabemos es una zona muy grande. Es como la primera fase del Super Mario World, que porque te la hayas pasado sin que te maten ni una vida yo no me emocionaría demasiado. Tendrás que trabajar duro para superar las 96 fases, o 98 según la leyenda.

Yo no sé cómo estáis tan emocionados. Vais a sufrir como gorrinos. Yo me encargo de eso.